El estado actual del IVA a los productos de salud e higiene menstrual en América Latina y el Caribe

Escrito por Joanna Höglund y Mariana de la Roche, Menstrual Health Hub (MH Hub)

(Abajo la version en Inglés / English version below)\

Imagen: Sora Shimazaki (edición Mh Hub)

Nota: Este texto surge a raíz de un artículo que publicamos en Abril del 2020 (solo disponible en Inglés): ‘Let’s Take A Eurotrip with the Tampon Tax’. El presente artículo fue desarrollado con una metodología similar, mapeando las políticas tributarias en productos menstruales de América Latina y El Caribe.

Las políticas tributarias en productos de salud e higiene menstrual han venido cambiando desde hace varios años, a nivel mundial. Cada vez encontramos más países que han exonerado o implementado políticas tributarias de reducción del impuesto al valor agregado- IVA a los productos de salud e higiene menstrual, entre ellos Kenia (2004), Canadá (2015), Jamaica (2012), y más recientemente Colombia (2018) y el Reino Unido (2021). El presente artículo realiza un mapeo de las políticas tributarias a productos de higiene y salud menstrual en América Latina y el Caribe.

Imagen: Cliff Booth (edición Mh Hub)

¿De qué se trata?

El “tampon tax” por su nombre en inglés, es probablemente el término más conocido para describir el IVA gravado a los productos de higiene y salud menstrual. No debe confundirse con “la tasa rosa”, que describe el costo extra en productos comercializados hacia un público “femenino”, en comparación con productos con las mismas características de uso destinados a un público “masculino”. A pesar de que los productos menstruales sean una necesidad básica, esenciales para el manejo digno de la menstruación, las políticas tributarias en muchos casos no los reconocen como tal, por lo que terminan aumentando la discriminación económica hacia las mujeres y personas menstruantes. Gravar impuestos en productos necesarios para el manejo de una función biológica constituye una violencia económica invisibilizada en las leyes tributarias.

Imagen: Cliff Booth (edición Mh Hub)

¿Qué es el IVA?

El IVA (Impuesto sobre el Valor Agregado, también conocido como el Impuesto Sobre Ventas) es un impuesto indirecto que grava el consumo y que se agrega al precio de un bien al momento de comprarlo en el mercado formal. Es un impuesto considerado por algunos expertos en políticas como regresivo, por su tendencia a generar una carga proporcionalmente mayor a las consumidoras con ingresos reducidos. Además, las empresas tienen la posibilidad de recuperar el IVA pagado. Sin embargo, la que termina pagando todos los impuestos con posibilidad reducida de recuperarlos es la consumidora.

Existen estrategias diferentes cuando se trata de advocar por reformas tributarias, cada una con distintas posibilidades y obstáculos en sus impactos de accesibilidad para poblaciones vulnerables. Es importante revisar a profundidad las diferentes opciones para identificar lo más equitativo para cada país y sus ciudadanos. Les invitamos a mirar los recursos de la iniciativa PeriodTax (solo en inglés), que ofrecen videos e informes sobre las estructuras de IVA y explicaciones de porqué en ciertos casos es más ventajoso advocar por un IVA de tasa cero que por una exoneración del IVA, en tanto este último, puede resultar en que al final la consumidora, al arbitrio del vendedor o productor, tenga que pagar un precio más alto que incluso la tasa reducida original. Es importante que los esfuerzos para lograr la equidad menstrual y los cambios en el IVA sean progresivos ya que en algunos casos también ha habido retrocesos en estas políticas tributarias.. Un ejemplo es Nicaragua, donde lastimosamente se re-introdujo en el 2019 el IVA de 15% en productos menstruales.

Por lo general, el uso de diferentes tasas de IVA tiene un impacto en niveles de consumo y acceso a diferentes productos en el mercado formal. Un ejemplo reciente es Alemania y sus cambios temporales de IVA en el 2020. Para impulsar el consumo que, por la pandemia del Covid-19 había bajado significativamente, se redujo el IVA general de 19% a 16% de Julio a Diciembre 2020. Para los alemanes, desde la perspectiva económica estaba clara la relación existente entre el IVA de un producto, y el impacto sobre la capacidad de acceso a dicho producto. De acuerdo con esto, el gobierno adaptó sus tasas de IVA para estimular el consumo. A pesar de que algunos productos menstruales (tampones y toallas higiénicas) ya tienen una tasa reducida de IVA (7% reducido a 5% en el 2020), este cambio de IVA también redujo el costo general de copas y otros productos de salud e higiene menstrual. En todo caso, la accesibilidad a productos a través de sistemas tributarios justos no solo debe ser una política en tiempos de crisis económica.

Imagen: Sora Shimazaki (edición Mh Hub)

¿Cuál es el estado actual de estas políticas en Àmerica Latina y el Caribe?

Investigaciones recientes sobre la temática de políticas tributarias y productos de salud e higiene menstrual en América Latina han comprobado que muchos países aplican una tasa estándar en estos productos. En Marzo de 2020 las investigadoras Aris Balbuena, Catalina Rubilar y Natalia Moreno Salamanca del grupo Política Fiscal Feminista del proyecto FESminismos: El Futuro es Feminista de la Fundación Friedrich Ebert en América Latina, publicaron el informe “Impuestos sexistas en América Latina”. El estudio logró comprobar y analizar la existencia de políticas fiscales sexistas en 10 países de la región (Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, México, Perú, República Dominicana, Uruguay y Venezuela), especialmente en lo que respecta a la tributación de IVA en productos de higiene y salud menstrual. Las autoras expusieron que la tributación del IVA en esos países es discriminatoria en sí, porque está basada en diferencias y necesidades biológicas y que por ende terminan reproduciendo y profundizando las desigualdades económicas entre mujeres y hombres.

Según nuestro mapeo de las tasas de IVA en América Latina y el Caribe, el 71% de los territorios incluidos en este artículo están aplicando políticas tributarias discriminatorias. Estos resultados también se reflejan en las conclusiones del estudio citado “Impuestos Sexistas en América Latina”, acentuando la urgencia de cambios políticos para abordar estas problemáticas. Observando la política tributaria general en los distintos países de la región en lo que respecta a la aplicación del IVA, encontramos que en la gran mayoría de los casos hay productos considerados como de primera necesidad, (como ciertos alimentos o productos médicos), que están gravados con una tasa de cero o exentos del IVA. Sin embargo, nuestras estadísticas muestran que sólo 9 de 31 países e islas de la región de América Latina y el Caribe consideran a los productos de salud e higiene menstrual como productos de primera necesidad y por ende sujetos a una reducción del IVA.

De lo que constituye América Latina y el Caribe hemos excluido los territorios ultramarinos de Francia y Gran Bretaña, territorios Estadounidenses o territorios de Países Bajos. Sin embargo, decidimos incluir a Puerto Rico por el idioma. Estos 9 países con IVA reducido son Colombia (0%), Trinidad y Tobago (0%), Jamaica (0%), Costa Rica (1%), San Cristóbal y Nieves (exento), Puerto Rico (exento), Guyana (exento) y Surinam (exento). Los cinco países con las tasas más altas son Uruguay (22%), Argentina (21%), Chile (19%), República Dominicana (18%) y Perú (18%).

A pesar de no haber podido incluir las estadísticas de Brasil y Cuba en la tabla de arriba, por motivos de sistemas tributarios descentralizados o la falta o inexistencia del IVA en el sistema tributario, queremos igual dar un poco de contexto en los dos casos. En Cuba no se incluye el IVA en el sistema tributario. Las mujeres cubanas y personas menstruantes tienen la posibilidad de comprar mensualmente un paquete de 10 toallas sanitarias de la indústria nacional a un precio subsidiado. Sin embargo, estos productos son considerados de muy baja calidad y en muchas ocasiones vienen en una cantidad insuficiente para cubrir todo el ciclo menstrual. Esto implica que muchas personas tienen que buscar otras opciones en el mercado informal o en tiendas estatales, donde los precios por lo general son demasiados altos para un sueldo cubano promedio. En este caso y a pesar de que no exista el IVA, según Cribeiro (2016) cuando se determina los precios en las Tiendas Recaudadoras de Divisas se incluyen otros costes implícitos, que terminan siendo una especie de gravamen al consumo y que por ende termina subiendo el precio. En este caso, una recomendación del estudio “Trabajo y Justicia Social: Hacia una política fiscal con enfoque de género en Cuba”, refiriéndose a las toallas higiénicas y tampones, es “reducir o eliminar los multiplicadores de precios, a favor de una contracción de los gastos en que incurren las mujeres” y personas menstruantes.

Asimismo, Brasil, por tener tasas individuales por estado no fue incluido dentro de esta estadística, pero es importante resaltar que en el Estado de Río de Janeiro, se incluyó a partir del 3 de julio de 2020 las toallas higiénicas en la canasta básica, lo que dio como resultado una tasa reducida del 7%.

Imagen: Karolina Grabowska (edición Mh Hub)

Desigualdades económicas de la región

A nivel global, la mayoría de las personas viviendo en situaciones de pobreza son mujeres. La situación socioeconómica en América Latina y el Caribe ha sido históricamente caracterizada por grandes desigualdades sociales marcadas por una brecha económica entre los hombres y mujeres. El estudio Impuestos Sexistas en América Latina muestra que, para 2017 en América Latina y el Caribe , el porcentaje de hombres (75,1%) supera al de mujeres (50,4%) en la tasa global de participación en el mercado laboral.

Las mismas estadísticas entre los países incluidos en el análisis de América Latina y el Caribe muestran que en ninguno de los contextos las mujeres tienen una participación en el mercado laboral igual a la de los hombres. La discrepancia más grande se evidencia en México con 35% de diferencia entre mujeres y hombres. Las mismas estadísticas también nos muestran que los países con la discrepancia más pequeña son Perú y Uruguay, con una diferencia de 17%. Vale la pena resaltar también, la brecha salarial entre hombres y mujeres donde las mujeres reciben un 84% de lo que ganan los hombres. Una explicación a este fenómeno podría deberse a que son las mujeres las que asumen la mayor carga en el trabajo no remunerado de cuidado, dejando poco espacio y tiempo disponible para participar en el trabajo remunerado. Esto además trae como consecuencia un aumento en la carga laboral de la mujer una vez se consolidan estas dos categorías de trabajo. Dada la disparidad de ingresos entre hombres y mujeres en toda la región, la aplicación del IVA a los productos menstruales supone una carga desproporcionada para el segmento de la población con menos poder económico. Por lo tanto, afecta su capacidad para acceder a los productos necesarios para gestionar su menstruación de forma saludable, digna y segura.

Iniciativas de la sociedad civil para la eliminación del IVA en productos menstruales

En varios países de la región se están movilizando y organizando iniciativas para promover cambios en la accesibilidad a productos menstruales. Además del logro en Colombia en 2018 mencionado en la introducción de este artículo, también existen proyectos parecidos en otros países.

  • En la actualidad en México el grupo Menstruación Digna México está trabajando para eliminar el IVA en los productos menstruales. El 8 de septiembre de 2020 el grupo presentó una propuesta de ley frente a la Cámara de Diputados con el fin de reformar el artículo 2 de la Ley de IVA, eliminandolo de los productos menstruales. La propuesta fue rechazada el 22 de octubre por el pleno de la Cámara de Diputados. Sin embargo, el 28 de diciembre del mismo año se presentó una acción de inconstitucionalidad ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación, la cual fue admitida por la Corte el 29 de enero de 2021.
  • En las Bahamas en el 2018, la ciudadana Maelynn Seymour-Major inició una petición para la eliminación del IVA en los productos de higiene y salud menstrual, que obtuvo más de 12.000 firmas. La petición se dió en respuesta al incremento del IVA de 7,5% a 12% y la no inclusión de los productos de higiene y salud menstrual en la canasta básica.
  • Otro ejemplo de este tipo de iniciativas, es la campaña #Menstruacción en Argentina, cuyas actividades han tenido eco en nivel nacional, provincial y local a través de diferentes proyectos de ley y ordenanzas.
  • En Perú la Comisión de Salud del Congreso aprobó el 20 de enero 2021 un proyecto de ley, que facilita el acceso gratuito a productos de higiene menstrual a las mujeres que lo necesiten en cualquier establecimiento público de salud, instituciones educativas, albergues y centros penitenciarios.

Conclusión

En la región latinoamericana están vigentes una gran cantidad de políticas fiscales que por no haber incorporado una perspectiva de género en sus formulaciones producen un impacto discriminatorio en la mitad de su población. El IVA no debe gravar productos de primera necesidad y eso es exactamente lo que constituyen los productos de higiene y salud menstrual. De acuerdo con otros estudios que se han hecho, se muestra que efectivamente en la gran mayoría de los países de América Latina y el Caribe existen impuestos sexistas. Debemos recordar que la lucha por la justicia fiscal es un esfuerzo verdaderamente global y requiere la participación reflexiva y significativa de los ciudadanos y ciudadanas para ser rectificada.

Es con optimismo que aplaudimos los esfuerzos y proyectos de activistas, organizaciones y movimientos sociales, que trabajan en pro de políticas tributarias más justas y la eliminación de la discriminación económica en la aplicación del IVA a productos de salud e higiene menstrual. Los impuestos en productos menstruales agudizan desigualdades económicas e imponen cargas adicionales a las mujeres y personas menstruantes. Recomendamos los recursos de la plataforma Periodtax (solo en inglés) que ofrece lecciones aprendidas de otras iniciativas y una variedad de recursos para apoyar a activistas y defensoras en la construcción y manejo de campañas.

¡Trabajemos juntas para superar barreras, compartir conocimiento y apoyar iniciativas colectivas en pro de más igualdad en el acceso a productos seguros y sanos para la gestión y el manejo digno de nuestra menstruación!

Acerca de las autoras:

Mariana de la Roche es abogada especialista en derechos humanos y derecho humanitario, y subdirectora del Menstrual Health Hub (MH Hub).

Joanna Höglund tiene experiencia en la gestión de proyectos internacionales y una maestría en Estudios Latinoamericanos Interdisciplinarios. Es creadora de contenido para el Menstrual Health Hub (MH Hub).

ENGLISH VERSION

The Status of Latin American and Caribbean VAT Taxation on Menstrual Products

By Joanna Höglund and Mariana de la Roche, Menstrual Health Hub

Note: This is a follow-up to the April 2020 article we published ‘Let’s Take A Eurotrip with the Tampon Tax’. In today’s piece, we conduct a similar scoping of the status of VAT policies on menstrual products in the Latin American and Caribbean region.

Over the past few years there has been much progress to change tax policies that affect menstrual products across the globe. Specifically, there has been an increase in activism aimed at the reduction and elimination of the Value-Added Tax (VAT) on these products, exemplified by countries such as Kenya (2004), Canada (2015) and Jamaica (2012), along with more recent developments in Colombia (2018) and the UK (2021). This article maps out the different fiscal policies regarding VAT on menstrual products in Latin America and the Caribbean, and explores local efforts to remove taxes across the region.

Imagen: Cliff Booth (edición MH Hub)

Context

The ‘tampon tax’ — not to be confused with the ‘pink tax’ — refers to the application of VAT on menstrual products. Despite the fact that menstrual products are basic necessities essential for the safe and dignified management of an individual’s menstruation, many established tax policies do not recognize or classify them as such. This lack of a gender perspective when designing tax laws exacerbates existing inequities and results in the economic discrimination of women and people who menstruate. The act of levying VAT on essential products needed to manage a naturally biological function, constitutes a type of economic violence that is institutionalized through a countries’ taxation laws.

Imagen: Cliff Booth (edición Mh Hub)

What is VAT?

VAT (Value-Added Tax, sometimes also known as a Goods and Services Tax) is a consumption tax, which constitutes a set percentage of the price on a final product. It has been viewed as regressive by some policy experts as it tends to place a larger burden on low income consumers. Additionally, businesses are usually able to reclaim VAT from the government, whilst consumers have limited possibilities of doing so. This renders the consumer the main societal contributor to VAT.

There are many approaches to VAT reform which can benefit or further marginalize low income earners impacting their ability to access menstrual products. It is important to explore these indepth to identify the most equitable system for a country and its citizens. We therefore recommend having a look at the resources made available via the initiative PeriodTax which provides a comprehensive overview of the functioning of VAT in general, and why it is sometimes better to advocate for a zero-rated VAT as opposed to a VAT exemption. Under specific circumstances, VAT exemptions may lead to consumers paying an even higher price for the menstrual products than when they were levied with the standard VAT rate. It is critical that efforts to create menstrual equity and VAT changes are sustained as progressive VAT legislation can become reversed. An example of this is Nicaragua, which re-imposed a VAT rate of 15% on menstrual products in 2019, further highlighting the complexities of tax policies.

The application of different VAT rates generally has an impact on consumption levels and access to different products on the market. A recent example that highlights this relationship is Germany’s changes in VAT in 2020. In an attempt to cushion the negative effects the COVID-19 pandemic has had on the German economy, the government temporarily reduced the VAT from 19% to 16% across all products and services from July to December 2020. This change reflects Germany’s recognition that there is a substantial connection between the VAT rate on a product and the consumer’s ability to access the product. Consequently, to boost consumer spending during this time of economic volatility the government adapted their tax rates accordingly. While some menstrual products (tampons and pads) are already taxed at a lower rate in Germany (7% reduced to 5% in 2020), this VAT change also lowered the overall cost of menstrual cups and period panties. We believe that ensuring the affordability and accessibility of products through the equitable tax structures should not only be a policy during times of extreme economic crisis.

Imagen: Sora Shimazaki (edición MH Hub)

What is the status of period taxes in Latin America and the Caribbean?

Recent research on the topic of tax policies and menstrual health products in Latin America has shown that many countries apply a standard VAT rate on such items. In March 2020, the Friedrich Ebert Foundation in Latin America published the report “Impuestos sexistas en América Latina” (translates to “Sexist Taxes in Latin America”). Written by Aris Balbuena, Catalina Rubilar and Natalia Moreno Salamanca, who together make up the Feminist Fiscal Policy group of the project FESminismos: El Futuro es Feminista, this research analyses the fiscal policies of 10 Latin American countries with particular attend paid to menstrual products (Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, Mexico, Peru, the Dominican Republic, Uruguay and Venezuela). The authors argue that this specific levying of VAT on menstrual products is discriminatory since it is applied based on biological characteristics and therefore further reproduces and deepens already existing economic inequalities between women and men.

According to our mapping of VAT rates in Latin America and the Caribbean, 71% of the countries included have discriminatory taxation policies when it comes to menstrual products. Our results are in line with the findings in the aforementioned paper “Impuestos Sexistas en América Latina”, indicating that urgent policy change is needed across the region to address this issue. If we look at the general taxation policies in the different countries in the region regarding VAT, we commonly see a listing of goods and services that are considered basic necessities (i.e., certain food products or medicine). Products on these lists are often also subject to a reduced or a zero-rated VAT. However, our mapping of the tax policies shows that only 9 out of 31 countries and islands in Latin America and the Caribbean consider menstrual health products basic necessities. We have excluded British and French overseas territories, US territories and Dutch territories because they are usually subject to complex regulations. We do include Puerto Rico because of the language. These countries are Colombia (0%), Trinidad and Tobago (0%), Jamaica (0%), Costa Rica (1%), Saint Kitts and Nevis (VAT exempt), Puerto Rico (VAT exempt), Guyana (VAT exempt) and Suriname (VAT exempt). The top five countries with the highest VAT rates on menstrual products are Uruguay (22%), Argentina (21%), Chile (19%), the Dominican Republic (18%) and Peru (18%).

Furthermore, even though it is currently not possible to incorporate statistics for Brazil and Cuba in the above table because of decentralised taxation systems or complex taxation policies which do not impose VAT as such, we would still like to include some context in relation to both. Cuba‘s taxation system does not incorporate VAT, but the pricing of goods includes other costs that act as a sort of VAT. Cuban women who menstruate are allowed to purchase a pack of 10 domestically-produced sanitary towels at a subsidized cost on a monthly basis. Despite this, many women find these products insufficient, as the quantity is oftentimes not enough to last an entire menstrual cycle. Furthermore, the products are often criticized for their low quality, forcing many women to look for non-subsidized products on the black market or in other state owned shops, where the prices are often too high for the average cuban salary. This is where taxation plays a role, because even though Cuba is not including VAT in its tax system, according to Cribeiro (2016), other indirect costs end up acting as a type of consumption tax, thereby increasing the final price. In this case, a recommendation from the research paper “Trabajo y Justicia Social: Hacia una política fiscal con enfoque de género en Cuba” (translates to “Labour and Social Justice: Towards a Fiscal Policy with a Gender Approach in Cuba”) regarding menstrual products such as sanitary pads and tampons, is to “reduce or eliminate the price multipliers to favour a reduction in the costs incurred by women” and individuals who menstruate (original quote: “reducir o eliminar los multiplicadores de precios, a favor de una contracción de los gastos en que incurren las mujeres”).

Similarly, Brazil is not included in our statistics because VAT rates are set at state level. It is however worth mentioning that as of the 3rd of July 2020, the State of Rio de Janeiro considers menstrual pads a food basket item, which reduced their VAT rate to 7%.

Imagen: Karolina Grabowska (edición Mh Hub)

Economic disparity across the region

Globally, women constitute the majority of individuals living in, and affected by poverty. The socioeconomic situation in Latin America and the Caribbean reflects global trends, and has historically been categorized by massive social inequality, with a significant economic gap between men and women. In 2017, it was reported that 75.1% of men were included in the global labor market, compared to just 50.4% of women.

The same statistics amongst the countries included in the Latin American and the Caribbean analysis show that in none of the contexts do women have an equal participation in the labour market to men. The largest discrepancy is in Mexico, which has a 35% gender gap. The countries with the smallest gap in terms of labor participation between women and men are Peru and Uruguay, with a 17% difference. It is also worth noting that as a result of these economic gaps between women and men, women’s income is roughly 84% to that of mens’. This is in part explained by the fact that the vast majority of unpaid care work is shouldered by women, leaving less time available for remunerated work. When combining both the paid and unpaid labour undertaken, it furthermore places a larger overall burden on women. Given the income disparity between men and women across the region, the application of VAT on menstrual products places a disproportionate burden on the segment of the population with the least economic power. It thereby impacts their ability to access the very products needed to manage their menstruation in a healthy, dignified and safe way.

Civil Society Initiatives for the Removal of VAT on Menstrual Products

Currently, there are a multitude of initiatives taking place in several countries in the region advocating for the accessibility of menstrual products. Aside from the victory in Colombia in 2018, there are also similar initiatives in other countries.

  • In Mexico, the group Menstruación Digna México (translates to “Dignified Menstruation Mexico”) are working on removing VAT from menstrual products. On the 8th of September 2020 the group presented a draft law to the Mexican Chamber of Deputies aiming to reform article 2 of the VAT Act by removing the tax from menstrual products. The draft was rejected on the 22nd of October 2020, but nevertheless the group retaliated by filing an unconstitutionality action with the Supreme Court of Justice of the Nation on the 28th of December 2020. At present, the action sits with the Court who admitted it on the 29th of January 2021.
  • In 2018 in the Bahamas, citizen Maelynn Seymour-Major launched a petition to gather signatures for the removal of VAT on menstrual products. A reaction to an increase in VAT from 7.5% to 12%, the petition gained traction (12,000 signatures!).
  • Another example is the campaign #Menstruacción in Argentina, whose activities have had an impact on both the national, provincial and local levels through various proposed legislations and by-laws.
  • Peru has also seen a recent change as on the 20th of January 2021 the Peruvian Congressional Health Commission approved a draft law that facilitates the free access of menstrual products to women who need it in any given public health establishment, educational institutions, shelters and penitentiary facilities.

Conclusion

The fiscal policies in Latin America and the Caribbean and their failure to include a gender perspective has had a clearly discriminatory impact on half of its population. VAT should not be levied on products which are considered basic necessities, which menstrual products clearly are. The vast majority of the countries in the region operate under tax regimes that incorporate sexist taxes. We must remember that the struggle for tax justice is a truly global endeavour and requires the thoughtful and meaningful participation of citizens to be rectified.

We applaud the efforts and projects by all activists, organizations and social movements involved in the tireless work of advocating for fairer tax policies and for the elimination of VAT on menstrual products. Taxes on menstrual products further exacerbate economic disparities and places additional burdens on women and people who menstruate. We recommend the resource portal PeriodTax to those interested in further information on these issues, including tips for campaigners. They offer a wide variety of resources to help advocates achieve their campaign goals.

Lastly, let’s connect with initiatives across borders, share lessons learned and support each other as we collectively advance in the struggle for menstrual equity for all!

About the authors:

Mariana de la Roche has a background in law, she is a specialist in human rights and humanitarian law and the Deputy Director of the Menstrual Health Hub (MH Hub).

Joanna Höglund is a professional in the humanitarian sector, with experience in the implementation of international projects and Content Creator for the Menstrual Health Hub (MH Hub).

A social impact agency specializing in gender, female & menstrual health

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